24 de enero de 2009

La Constitución de Bolivia y la idea de nación

Edmundo Paz Soldán analiza la Constitución de Bolivia en Río Fugitivo, su blog en la comunidad del Grupo Prisa. EPS presta especial atención a la curiosa retórica que abunda en la nueva Carta Magna boliviana, cuyo referendo es este domingo. La elección de las palabras nunca es inocente, del mismo modo que no hay construcción esterilizada del discurso.

Es curiosa la mención a la constitución del país, en apariencia una suma de ciudadanos naturales (los bolivianos) y otros que permanecen por fuera de la nación (las naciones originarias y otros grupos sociales). Un principio del Estado democrático moderno es la inclusión social, sin distingo especial de mayorías y minorías. Mas la existencia de bolivianos-bolivianos y bolivianos-supranacionales testimonia el fracaso de la idea de Estado y, más aun, de nación.

Que el fenómeno se reproduzca en otras comunidades, como entre las culturas indígenas del sur de México es igualmente significativo. Bolivia parece enfrentar un problema similar: no ya la inclusión de grupos históricamente marginados al Estado o al mercado sino, antes, la construcción de la idea subjetiva de nación. Idea que parece también estar en entredicho más allá del Altiplano, en las ricas praderas y subsuelos de Santa Cruz de la Sierra.

El texto de Edmundo, “Emporio Celestial”, que rescata una precisa analogía borgeana, se lee aquí.

3 Opiniones:

» Esta boca es mía, dice El visitante invisible

Ese es el trasfondo: cómo unís dos modelos de sociedades, que lo son, cuando lo que antes era excluyente ahora es mutuamente excluyente?

» Esta boca es mía, dice el tapir

Quizà es sòlo reconocer el estado de cosas. Recordemos que todas las constituciones, o mejor, naciones, fueron fundadas sobre la sangre de una facción perdidosa. El problema que como la historia se aprende de versiones oficiales solemos olvidarnos-desconcer nuestras historias,.

» Esta boca es mía, dice The Joker

Reconocer el estado de cosas deja el estado de cosas a medias. Qué se gana con pensar correctamente? Nada más que un paso adelante. Quiero decir, todos creemos, sabemos, vamos, no hay dudas, de la masacre y la imposición cultural. Pero no podemos seguir llorando los 500 años pasados ni vivir revoleando la media. Eso, con todo respeto, es una mariconada. Es pegar desde las sombras y por la espalda y no mojarse porque protestar y acusar es muy sencillo.
Lo otro es que una Constitución o un decreto no repara el daño. Que podría ser un principio, lo es. Pero no cuando, bajo la excusa de la igualdad, se segrega por izquierda. POrque, ¿es malo excluir, segregar y ser un autoritario por derecha pero no es malo excluir, segregar y ser autoritario por izquierda?
No hay posibilidad de crecimiento sin consensos. En Latinoamérica --me importa un bledo el resto del planeta en cuanto a si está peor-- sustituimos un cabrón jodido por otro que te jode con otro color.

Me preocupa lo que tapir, es de que las naciones fueron fundadas sobre la sangre del perdedor. Sí, ¿y entonces? El diagnóstico lo sabe todo el mundo pero ¿qué viene ahora? Ya dijimos lo evidente y eso basta para exculparnos? No, reconocer el pasado es nada. Ahora hay que construir sobre la abse del error aprendido. Con saber que la historia de la humanidad fue una sarta de crímenes no vamos muy lejos. Lo sabemos todos!
Pero ahora???

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Diego Fonseca