El trabajo me pasa factura (?)y el plan inicial de postear ayer no resultó. Compenso hoy, Día -76 Before Barack, con lecturas varias de Mercado de Derivados:
Qué fácil que resultaría ahora pasar de gurú. Qué sencillo que sería enrostrar que anticipé los resultados. Y, sí, fue Obama 52% / McCain 46%, como dije aquí, nomás empezado el día.
Pero no hay bola de cristal ni vanguardia esclarecida: nada más intuición. Suerte —mis otras opciones, de hecho, eran 3 puntos (51/48) y 8 (para 53/45). ¿Por qué fui por seis? Me sonaba a mediana (que no es), me lo pedía el cuerpo (?), estaba en el aire (??). Diez oportunidades más y las fallo a todas.
La crisis llegó finalmente a 48 horas de las elecciones. Identidad por definir. En NYT.
Juan Luis Cebrián, en El País, dice que es tiempo de los supracontroles globales sobre el capital financiero. Lo dice aquí; mi tesis, merced a Lo-Dije-Yo-Primero, aquí. (Gracias, Wenceslao.)
The Economist pone el punto sobre la recesión y el quilombo (un mess no es otra cosa que esta maravillosa palabra) financiero. The Financial Quilombo. También se pregunta si Obama podrá unir a los EEUU. Otro autobombo de Lo-Dije-Yo-Primero, aquí, aquí y aquí.
2 Opiniones:
Me intriga: ¿por qué 3 y por qué 8?
Olfato. No sé, una cosa esotérica. Tres me parecía razonable por lo cerrado que suponía el cierre. Ocho me parecía igualmente razonable para poner en números lo que en Argentina se llamaría "ganar por afano". O lo que yo creo que hubiera sido una diferencia significativa.
Estoy respondiendo esto en serio, por dios. No me hagas caso. El 6 fue suerte y el 3 y el 8 presunciones con el dedo mojado midiendo el viento. Esa es una buena explicación, pardiez.
Dejar un comentario en La Lettera con hambre
Bienvenido.
No hay moderación de comentarios anónimos. Los comentarios ofensivos tienen destino seguro en el tacho de basura.
Diego Fonseca